“El humor es la manera perfecta de vivir y de morir”

Alex de la Iglesia presumió de sus dos nuevas joyas en el Festival de Cine de Berlín del pasado mes de febrero. Primero como productor de “Pieles”, la arriesgada ópera prima de Eduardo Casanova, y días más tarde, presentó su film número catorce, “El Bar”: un thriller de situaciones límites en un espacio cerrado (un típico bar de Madrid), donde sus personajes se verán obligados a revelar sus verdaderas identidades si quieren sobrevivir.

El director bilbaíno tuvo una mañana cargada de entrevistas con periodistas de todo el mundo en el Hotel Palace de Berlín. Pero no parecía estresarle lo más mínimo. Se presentó con una camiseta de Big Foot (Pie Grande), dispuesto a hablar con bastante cercanía de su gran pasión y de la vida. Todo un gran conversador.

Pregunta: Nos dio demasiadas razones para cometer un suicidio con sus películas, ¿nos podría dar una para continuar viviendo?

Alex de la Iglesia: (Risas) Sí, el humor. El humor es la única razón para vivir, y no el amor. El amor es la ausencia de odio. Lo verdadero es el humor, que a la vez es un gran arma. Me enamoro de alguien que me haga reír. Y no es una solución, pero así puedes soportar el dolor, el sinsentido, la locura. Para mí es una forma de creer. El humor es la forma perfecta de vivir y de morir.

Pregunta: Si nos ponemos en la piel de un espectador de fuera de España que observa el cartel de su película en los cines, ¿qué razón le daría para encerrarse en un típico bar español?

De la Iglesia: Podría ser también un bar americano, o francés. Estamos acostumbrados a que todas las cosas que le ocurrieron al hombre en las películas, tenían lugar en Los Ángeles o en Nueva York. Esta historia no tiene fronteras. El miedo es un problema internacional. Cuando le dije a mi madre que venía a Berlín, me advirtió que tuviese cuidado porque un autobús acabó en diciembre con la vida de doce personas. Si voy a París, mi madre me recuerda los atentados y me dice que tenga cuidado si voy a una sala de conciertos. En Madrid pasó lo mismo y sabemos perfectamente cómo los grupos terroristas trabajan. El miedo es ahora el modo con el que asumimos la realidad. El Bar intenta decir que olvidemos la idea de que el miedo está fuera, el miedo está dentro de nosotros. En la gente que te rodea y en ti mismo. Al final, “just in case” (por si acaso), tienes una pistola en la mano. Por si acaso, voy a poner una frontera, por si acaso voy a poner un muro. El “por si acaso” es la razón de los problemas de la Humanidad. Al final eres tú la “mala persona” que acaba con una pistola en la mano, “por si acaso”.

Pregunta: Entonces, ¿siempre decide quién tiene el arma? 

De la Iglesia: Esa frase la dice el personaje de Mario Casas: “Todo el mundo miente pero yo tengo el arma.” No creo en la República de Platón, no creo que los más sabios deban decidir. Tampoco creo que la democracia sea una buena solución pero sí es la menos mala. El intento de trabajar juntos pasa por la negación de la propia identidad. Para llegar a un acuerdo hay que decir “me equivoco” nada más empezar y lo segundo, dar la razón en algo. No nos va a gustar el acuerdo a ninguno de los dos. Eso es imposible.

Hay un momento en el que las películas y la vida son lo mismo

 Pregunta: ¿Qué le fascina tanto de rodar en espacios cerrados? Algo que bebe tanto de influencias buñuelescas….

De la Iglesia: El reto de hacerlo. Si abres la película a diferentes localizaciones creo que pierdes algo. Sé que es difícil como director de cine rodar y editar así. El Ángel Exterminador es una de mis películas favoritas, o cuando vi La Cabina (Antonio Mercero), esa película cambió mi vida. Ahí vi que quería hacer algo así. También me influyó mucho The Thing (John Carperter). Creo que los personajes de las películas son verdaderos personajes de la vida real. Quiero creer que hay un momento en el que las películas y la vida son lo mismo. Pero me encanta mostrar problemas para entretener sin hacerlos desaparecer. Me gusta rodar con planos muy cerrados porque permite tener muy cerca a personajes que a simple vista se ven muy diferentes. Por ejemplo, en El Bar el indigente está muy cerca de lachica guapa y sexy. Son situaciones donde el “bad gay” de repente es otra persona como tú, con los mismos miedos.

“En una situación de miedo auténtica vivimos la vida”

Pregunta: Sus personajes viven en situaciones extremas tanto psicológica como físicamente. ¿Cree que esa es la única forma de conocerlos de verdad? 

De la Iglesia: La falsedad de un diálogo normal, de la cotidianidad, se acaba cuando tu vida está en peligro. Entonces aparece lo auténtico.  Para sobrevivir tenemos que inventarnos una relación que es mentira. Todo esto que está ocurriendo ahora mismo es mentira porque no nos conocemos. No estamos diciendo la verdad. No sabemos qué reflejan nuestros ojos. Probablemente parte de las personas que hay en nuestro alrededor sean criminales. -Risas. Lo que es verdad es el miedo. En una situación de miedo auténtica vivimos la vida. Por eso hay tanto pánico. En los momentos de terrorismo, ves la realidad. Caen las Torres Gemelas y los estadounidenses dicen “no entendemos nada”. Claro, porque toda tu vida has vivido protegido por una especie de mentira colectiva de una sociedad que te promete estabilidad. En cambio, el que vive en Siria no tiene la suerte de sentir que las cosas sean estables, porque siempre han sido inestables.

Pregunta: En su película trata el tema de las pandemias, esas enfermedades que de repente ocupan todas las noticas y nos generan un miedo colectivo… 

De la Iglesia:  El Bar es como el mundo. No hay un lugar seguro fuera. Las noticias mienten. Pandemias como el ébola son una desgracia, pero también son una forma de manipular a la gente y tenerla controlada. Lo mismo que el sida o las vacas locas. Son mecanismos de control de la sociedad. En España, cuando surgió lo de las vacas locas, en las noticias dijeron que ya no se podría comer carne de ternera en el futuro. ¡Lo escuché en un telediario! Y nadie se disculpó ni dijo: “perdonad, era mentira”.

“El por si acaso, es la razón de los problemas de la Humanidad”

Pregunta: ¿Cree que es esta su mejor película, o todavía no la hizo?

De la Iglesia: Bueno, me gusta pensar que mi última película es siempre la mejor.

Pregunta: Su próxima película es Perfectos desconocidos. ¿Qué nos puede contar de ella? 

De la Iglesia: La estoy editando ahora mismo. Todo ocurre en un departamento, durante una cena. Los invitados deciden jugar a un juego: dejar los celulares sobre la mesa y compartir todos los mensajes que reciban. Eso acaba en una pesadilla para todas las relaciones allí presentes. Es la película más “fake” que he hecho jamás.

 Pregunta: Está detrás de la producción de El Santo. ¿Es su forma de revelarse así del imperio de superhéroes de Marvel?

De la Iglesia: Me pasé dos años tratando de hacer la película. Es toda una batalla. No es fácil hacer una película de superhéroes que no sean Marvel o DC. Un superhéroe mexicano en un mundo latino no es fácil. Estoy sufriendo mucho para contar la financiación y lograr que lapelícula camine por sí sola. Pero sí, la idea es hacer una película de un superhéroe diferente, con un espíritu mexicano de lucha contra la corrupción, la política y los muros.

 Pregunta: Por último, hablando de luchas, usted causó un enorme revuelo cuando hace seis años, como presidente de laAcademia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España , dijo que Internet era el presente, y no el futuro. 

De la Iglesia: De nuevo, hablamos del miedo frente a algo nuevo. Tanto exhibidores como distribuidores tenían miedo. Decían que esto iba a desaparecer si la gente veía películas desde sus computadoras. Prefiero seguir haciendo películas y me da igual que la gente las vaya a ver en un cine, en el teatro o en su casa. Yo no soy quién para decirle al público dónde deben verlas.

Muchas gracias Alex, y muchos éxitos.